El Eco

Quizás ustedes hayan oído el cuento del muchacho que vivía en un bosque. Un día
creyó escuchar la voz de otro chico, allá a lo lejos. Gritó – ¡Hola! ¡Hola! – y la voz le
respondió – ¡Hola! ¡Hola! – El niño no sabía que se trataba del eco de su propia voz, y
entonces comenzó a gritar insultos que eran contestados inmediatamente.

Después de un rato, entró a su casa y le contó a la madre que había un muchacho muy
malo en el bosque. La madre, que comprendió el caso, le dijo que le hablara
bondadosamente al muchacho para ver si le respondía del mismo modo.

El chico salió de nuevo, hizo la experiencia, y encontró que sus palabras de cariño eran
contestadas de la misma manera.

Este cuento es bastante ilustrativo. Algunos de ustedes piensan que tienen vecinos
malos y desagradables. Es probable que la dificultad esté en ustedes mismos. Si ustedes
aman a sus prójimos, ellos han de amarles a ustedes.

Publicado en Reflexiones.

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